El Banco de Previsión Social inauguró este jueves el complejo habitacional “Ágata”, un conjunto de 30 viviendas destinadas a jubilados y pensionistas de bajos recursos. La presidenta del organismo, Jimena Pardo, encabezó la ceremonia y destacó que se trata de un proyecto “de larga data” que culmina tras un proceso administrativo que comenzó en 2019.
El complejo incluye un salón de usos múltiples y áreas comunes diseñadas para promover actividades comunitarias. Se trata de viviendas especialmente acondicionadas para adultos mayores y personas con movilidad reducida. Seis de las unidades ubicadas en planta baja cuentan con adaptaciones específicas: mesadas accesibles, baños amplios y espacio para sillas de ruedas, además de equipamiento para usuarios con niveles moderados o altos de dependencia.
Pardo subrayó la importancia social del programa: “Es una alegría enorme entregar soluciones habitacionales a personas que, en muchos casos, acceden por primera vez a un lugar propio y adecuado a sus necesidades”.
El BPS administra tres modalidades de apoyo habitacional para pasivos: viviendas en comodato, subsidio de alquiler y el denominado cupo cama, que garantiza el pago de una plaza en un establecimiento de larga estadía.
El acceso está focalizado en jubilados y pensionistas de bajos recursos con ingresos inferiores a 12 UR —unos 24.000 pesos—, por lo que no todas las solicitudes califican. Actualmente, unas 6.500 viviendas se encuentran adjudicadas bajo esta modalidad en todo el territorio.
La presidenta explicó además que las viviendas no son hereditarias. “El BPS conserva la propiedad. La persona tiene uso y goce mientras viva. Cuando la unidad queda vacía, se reacondiciona y se adjudica nuevamente”, señaló. Hoy, alrededor de 2.500 pasivos esperan acceder a una solución habitacional.
Consultada sobre la posibilidad de nuevos complejos en Artigas o el norte del país, Pardo advirtió que no habrá avances durante este quinquenio.
“En los últimos cinco años no hubo presupuesto para licitaciones. Aunque se asignara ahora, el proceso es largo: este complejo se licitó en 2019 y se entrega en 2025”, explicó.
El BPS trabaja actualmente con la Comisión Honoraria Consultiva de Vivienda para ampliar alternativas, como fortalecer el subsidio de alquiler y obtener cupos en complejos del Ministerio de Vivienda destinados originalmente a trabajadores activos.
Pardo confirmó además que desde el 2 de diciembre comenzó a pagarse la tradicional canasta de fin de año, una partida única de 3.151 pesos incluida en el recibo de más de 155.000 jubilados y pensionistas.
Tienen derecho jubilados con ingresos únicos menores a 20.458 pesos, pensionistas por invalidez, vejez o sobrevivencia y beneficiarios del subsidio de asistencia a la vejez del Mides mayores de 65 años. En zonas fronterizas, recordó, es requisito ser residente en Uruguay.
Unas 10.000 personas adicionales deberán tramitar la partida antes del 5 de enero, presentando una declaración jurada de ingresos familiares en las oficinas del BPS.